Aaron Keydar, nació en Israel en 1943. Vive en Formentera desde que en el año 1971 vino de vacaciones y decidió quedarse. Pasó su infancia en un Kibbutz del Neguev, al sur de Israel. Estudió arquitectura y ejerció como arquitecto en un despacho de Londres. En 1973, ya en Formentera, empezó a trabajar la madera de manera casual, haciendo algunos muebles para su casa. Muy pronto creó sus primeras esculturas de forma autodidacta. Keydar trabaja básicamente la madera de olivo, aunque esporádicamente de almendro, de pino, de enebro y de algunas maderas tropicales. Sus obras, de acabado totalmente pulido, resaltan la expresividad y la calidez de la madera. Son esculturas exentas, figuras o grupos escultóricos de varias figuras que se interrelacionan; representaciones humanas o partes del cuerpo -manos, torsos, cabezas, rostros- que con frecuencia no se muestran explícitamente, sino que sugieren maternidades, abrazos, cuerpos desnudos; formas estilizadas y nada barrocas, esenciales, austeras pero sensuales.
Keydar trabaja sin hacer un diseño o un proyecto previo, sino extrayendo las formas que le dicta la propia madera con sus vetas, nudos y diversidad de durezas, es la materia la que guía su creatividad. En 1988 inauguró la galería de arte Bella & SIOM Baram en San Francisco, que dirigió hasta su cierre a principios de los años noventa. El nombre de la galería fue en homenaje a la pareja de artistas israelíes que se establecieron en Formentera en 1953. En la galería expusieron la mayoría de los artistas de Formentera o establecidos en la isla, y también de fuera, como Vicente Calbet, Gilbert Herreyns, Enric Riera o Antoni Taulé. En 1989, por encargo del rector de San Francisco, hizo una talla de Cristo en madera de olivo que preside el altar de la iglesia. Keydar ha expuesto numerosas ocasiones en las Pitiusas, Barcelona, Valencia y también en diversas ciudades de Alemania, Italia, Israel y Estados Unidos

 

 

 

El árbol caído no existe para Keydar
Arte                Ibiza, 14 de Agosto 2012

El árbol caído no existe para Keydar

La muestra ´Explosión y silencio´ puede visitarse de lunes a sábado en la Sala Municipal de Sant Francesc

JOSEP RUBIO | FORMENTERA
Una detonación no tiene que ir acompañada de un gran estruendo, o al menos así sucede en el mundo que Aaron Keydar (Tel Aviv, 1943) plantea en su muestra ´Explosión y Silencio´, que se podrá visitar hasta el 25 de agosto en Formentera. El escultor israelí, que creció en un kibutz, trabajó de arquitecto en Londres y luchó en la Guerra de los Seis Días antes de montarse en la ola hippy y recalar en la pitiusa menor a principios de los setenta, ha decidido demostrar que tras someterse a la terapia de sus manos, la madera puede encontrar una segunda vida en la que experimenta un permanente e inaudible estallido.

A través de una veintena de piezas, Keydar hace un guiño a la «explosión muda que está empezando a cambiar la sociedad», aunque de momento se conforma en transformar la Sala Municipal de Cultura en un bosque bajo cubierto en el que se condensa el aroma de olivo, enebro, sabina o almendro y que constituye una «invitación a descubrir la escultura que cada árbol lleva en su interior», apunta el israelí.

Después tres años desde su última exposición, el escultor vuelve con obra inédita y viejos conocidos, formas figurativas o abstractas que tienen un denominador común en el poder de atracción de la materia. Porque Keydar  moldea a conciencia las superficies hasta que llaman al espectador a dejar de serlo y participar de la experiencia escultórica concediendo una caricia, la única manera de hacerse una mínima idea de las semanas y meses que el artista dedica a pulir a mano las piezas usando como únicos instrumentos el martillo, el formón, las limas y lijas de diferentes grosores.

«Ojalá que pudiesen hablar»
En una casa payesa sin más corriente eléctrica que la proporcionada por un par de placas solares, rodeado de pocos vecinos y de un paisaje austero cortado por paredes de piedra seca, Keydar esculpe «sin ideas predeterminadas», y señala: «Si  sabes lo que vas a hacer resulta aburrido».

Su proceso creativo, en el que solo le acompaña un transistor conectado todo el día,  parte de «dejarse llevar por la madera» con la que establece una relación casi personal: «Como ocurre con el trato con la gente, cada día empiezas una cosa nueva, con un solo objetivo, saber entender cómo va a reaccionar la persona, o el árbol, en este caso». Cada una de las piezas esconde una historia, en la mayoría de los casos protagonizada por un amigo, que encontró un tronco arrastrado por el mar o enterrado en su finca. Sin embargo, «la mejor historia es la que no conocemos, el relato de los árboles caídos, el viaje que los ha llevado a nuestras costas, ojalá que pudiesen contárnoslo», para Keydar. A falta de esta capacidad, el escultor hace hablar a sus piezas bautizándolas como ´sueño´, ´los hermanos´ o ´laberinto´.

Diario de Ibiza, 14 de Agosto de 2012

 

 

De izquierda a derecha, Keydar, Santiago Paños y Joan Costa, con el técnico alemán ante dos de las hojas de hierro que simulan la posidonia. C. C.
Escultura    Formentera, 24 de Marzo 2011

El escultor y los dos herreros

Aaron Keydar, Joan Costa y Santiago Paños trabajan en una escultura para una rotonda de Formentera inspirada en la posidonia

El escultor Aaron Keydar y los herreros Joan Costa y Santiago Paños llevan trabajando varias semanas en una escultura que se levantará en el centro de la rotonda de entrada al Hospital de Formentera. Cuando se mezcla un creativo como Keydar con dos profesionales del hierro el resultado de la obra puede ser sorprendente. El tema del conjunto escultórico es la posidonia, uno de los símbolos de la isla.

FORMENTERA | CARMELO CONVALIA  ¿Qué ocurre cuando se juntan un escultor israelí, un herrero formenterense y otro sevillano? La respuesta puede parecer de chiste, pero no lo es: una escultura de hierro de cinco metros de altura. Desde hace varias semanas, Aaron Keydar, Joan Costa y Santiago Paños se las están ingeniando para dar sentido y estética a 3.000 kilos de hierro en láminas de seis metros de largo y un centímetro de espesor. El objetivo es crear un conjunto escultórico que se situará en la nueva rotonda de entrada al Hospital de Formentera.

El diseño es obra de Keydar, escultor afincado en la isla, que para hacer realidad su idea original ha recurrido a los profesionales locales Costa Torres, propietario de la única herrería, y a uno de sus herreros, Paños Redondo, que lleva trabajando desde hace 25 años en el mismo taller.

No es la primera vez que Joan y Santiago se enfrentan a la creación de una obra escultórica. Recuerdan que reprodujeron, hace algunos años, partiendo de una foto, una escultura de hierro para un vecino italiano que la montó en su casa. Pero también han realizado una mesa para el pintor Antoni Taulé, con un diseño de Enric Majoral. La diferencia, en esta ocasión, es que están manejando muchos kilos de hierro que terminarán representando un brote de Posidonia oceanica.

La posidonia, símbolo de la isla
El encargo fue realizado al escultor por la empresa que construye la rotonda, Naves y Construcciones S.A. Desde hacía un par de años ya le rondaba la idea de realizar una escultura dedicada a la citada planta marina que se ha convertido en un símbolo de las Pitiusas y especialmente de Formentera. Para él suponía un reto ya que normalmente trabaja la madera, y hasta ahora no se había planteado utilizar hierro. El resultado de su diseño es un conjunto de seis hojas formadas por tres láminas de hierro superpuestas y de distintas medidas.

Keydar explicó que el reto no era fácil ya que había que calcular la oscilación que el viento más fuerte produciría en la lámina más alta, que alcanza los cinco metros. Finalmente, recurrió a un amigo alemán, ingeniero de profesión, que ha realizado los correspondientes estudios para que la escultura fuera segura. Las hojas irán incrustadas, a un metro de profundidad, en una plataforma de hormigón. Antes, el hierro será limpiado del óxido con arena a presión y finalmente las hojas serán pintadas de verde fosforescente, ya que la rotonda no cuenta un iluminación.

Los tres creadores destacan los trucos y artimañas que han tenido que ingeniar ante la dificultad de trabajar con pocos medios. El reto era doblar adecuadamente las láminas de hierro para darles una ondulación que recordara el aspecto de las hojas de posidonia bajo el mar.

Complicidad a base de buen humor
Durante el trabajo, y sin proponérselo, han entablado una particular complicidad basada en el buen humor y en la capacidad de reírse de ellos mismos ante situaciones que, en principio, pensaban superar sin mayores problemas. Santiago Paños asegura, con cierta ironía y mientras mira a Aaron de reojo y con media sonrisa, que durante el trabajo «nos lo pasamos bomba». Por su parte, Costa reconoce que la obra le ha llegado a quitar el sueño: «A veces me despertaba a las cinco de la madrugada y me ponía a darle vueltas. La verdad es que está resultando más difícil de lo que pensaba». Entonces vuelve a mirar a Aaron, para decirle: «Es que me has engañado, porque al principio no era como lo estamos planteando ahora, pero hasta que no la vea montada y quede bien no me quedaré tranquilo». Mientras el escultor escucha no puede evitar echarse a reír, ya que a pesar de los enfados propios del trabajo han conseguido una buena comunicación y esperan que para final de mes la obra esté terminada.

Diario de Ibiza, 24 de Marzo de 2011

 



Formentera, 5 de Julio de 2010

Esta pieza, cedida por el autor, se inspira en los políticos de Formentera.
El presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, ha presentado esta mañana el acto de recepción de la escultura del artista israelí afincado en Formentera, Aaron keydar. Su obra, titulada Los Guardianes, ha sido cedida por el escultor a la máxima institución de la isla y se ubicará en la Sala de Plenos del Consell de Formentera.
En palabras de Keydar, el nombre de la obra hace referencia a los políticos y a su labor de guardianes de la isla de Formentera, sin más arma que la palabra. Es con esa intención que el artista ha decidido cederla a la casa consistorial.
En el discurso de recepción de la pieza, el presidente del Consell de Formentera, Jaume Ferrer, ha resumido la trayectoria artística de este escultor, que se ha mostrado muy agradecido por el apoyo de los ciudadanos de Formentera y, en especial, de Antoni Sierra, ex alcalde de Formentera que ya no se encuentra entre nosotros y que fue una persona importante en el impulso del arte en la isla.

Jaume Ferrer y Aaron Keydar destapan la escultura. C. C.
REGALO PARA LA ISLA        Formentera, 5 Julio 2010 

Aaron Keydar dona una de sus esculturas a Formentera

El escultor israelí está afincado en la isla desde 1971. Su obra decorará la sala de plenos del Consell. Al acto asistieron los representantes de todos los partidos
FORMENTERA | CARMELO CONVALIA   El escultor israelí Aaron Keydar, afincado en Formentera desde 1971, no pudo contener la emoción cuando al final de la presentación pública de la obra que donó al pueblo de Formentera, se refirió a tres personas ya fallecidas y que, según apuntó, le han ayudado mucho: Bartomeu Ferrer Marí, Antonio Serra Colomar (ex alcaldes) y Vicent Mayans (su casero). Los aplausos del público le salvaron el quiebro de voz que contuvo para no romper el protocolo, ante una sala llena de público entre el que había amigos, artistas y representantes políticos de todas las formaciones.

La pieza donada lleva por nombre ´Los guardianes´. Keydar explicó el sentido del conjunto formado por cuatro figuras humanas (tres hombres y una mujer) con las siguientes palabras: «Los guardianes representan, para mí, a los políticos de Formentera, son tres hombres y una mujer, con esto espero que los políticos sepan que son los guardianes de la isla. No tienen armas, no llevan espadas, sólo tienen la palabra».

También relacionó el título de su obra con una experiencia juvenil cuando se crió en un kibutz (comunidad agrícola israelí), donde se aplicaba un estricto sistema comunista:  «Donde nadie tenía nada y todos lo teníamos todo», dijo. Recordó que se publicaba un periódico, ´Los guardianes´, que llevaba por lema: «Con sabiduría, sin miedo, con coraje y sin discriminación, este es el mensaje de esta obra», aseveró.

El encargado de presentar el acto fue el presidente del Consell, Jaume Ferrer, que recordó que Aaron Keydar se afincó en Formentera en 1971. Desde entonces, con pequeñas ausencias, ha vivido en la misma casa de es Cap de Barbaria. Su periplo personal le llevó a montar una galería de arte en Sant Francesc en 1988, Bella & Sioma Baram, que mantuvo abierta durante cinco años. Después ha seguido trabajando en su casa taller y ha tenido la oportunidad de exponer en España, Israel, Italia, Alemania y Estados Unidos. Nada más llegar a Formentera, Keydar comenzó a trabajar la madera por necesidad, con la intención de fabricarse sus propios muebles y sin ninguna pretensión de convertirse en artista.

Jaume Ferrer, antes de destapar la tela que cubría la escultura, manifestó: «Para el pueblo de Formentera es un orgullo recibir esta obra que ha donado Aaron de forma desinteresada». La obra ´Los guardianes´ se puede ver en la sala de plenos del Consell de Formentera, donde permanece expuesta.

Diario de Ibiza, 6 de Julio de 2010

 

 

keydar: buscando el alma de la madera M. COPA

Ibiza, 19 de Mayo 2009

keydar: buscando el alma de la madera

Las maderas muertas e inertes a las que Aaron Keydar ha dado vida convirtiéndolas en obras de arte se muestran desde ayer en el Club Diario bajo el título, precisamente, de ´Dar vida´. Su único punto en común es que son maderas procedentes de la naturaleza de Formentera. Figuras humanas y animales, pero también intrincados laberintos, son algunos de los motivos recurrentes de la obra de este israelí que llegó a la menor de las Pitiüses en 1972.
EIVISSA | J. LL. F.   Aaron Keydar (Israel, 1943) hacía veinte años que no exponía en Eivissa y ayer solventó esa deuda con el público de la isla inaugurando la muestra ´Dar vida´ en el Club Diario. Este escultor de la madera –y también del azabache– reside en Formentera desde 1972 y ofrece un variado repertorio de sus creaciones en olivo, enebro, almendro, pino o sabina.

«Sólo utilizo las maderas que crecen en Formentera», explica el artista, que asegura que sus obras no tienen ni mensaje, ni una temática específica, ni una línea concreta. Incluso aconseja no fijarse en los títulos que hay al pie de las figuras: «Los hemos pensado unos cuantos amigos en un cuarto de hora», afirma despreocupado. «Lo importante es lo que uno siente al ver la obra; no quiero decir nada, si te gusta vale, y si no, también. Todo lo demás, es falso, es puro marketing», razona este hombre que dejó de llevar reloj a los quince años y que admite que Formentera influye en su obra.

Laberintos y formas

En todo caso, en las esculturas que inundan la sala de exposiciones es fácil observar una abundancia de formas humanas –sobre todo el dúo madre-hijo, pero también cabezas y manos–, así como animales y composiciones laberínticas, como un tronco de almendro semivaciado para formar un sinfín de vericuetos en su interior. Lo mismo ha hecho con una gran raíz de olivo, que invita a posar la mano sobre sus sinuosidades y recovecos sin fin.

El título de la exposición, que empezó a ser visitada ayer tanto por público en general como por destacados artistas de las Pitiüses, no entraña ningún misterio: «Se llama ´Dar vida´ porque yo cojo un trozo de madera muerta y después de trabajar con ella durante unos meses, sale algo que está vivo», afirma.

Al acometer un trabajo, Aaron Keydar no lleva ningún esquema predeterminado en la cabeza y va actuando en función de lo que encuentra: «No voy con una idea fija, porque eso te obliga a trabajar mentalmente, preparando lo que tienes que hacer, y a mí no me gusta trabajar», confiesa. «Cuando trabajo con la madera, busco la escultura que hay dentro de ella, hay que saber escuchar y hablar con la madera, porque ella te dice lo que tiene dentro: si va a haber algún hueco, alguna grieta o cosas así» que condicionarán el formato de la pieza.
Pero también hay algunas piezas de azabache, la conocida roca negra que, en realidad, es un cúmulo de algas fosilizadas de 400 millones de años. «Me las trajo un submarinista que las sacó de un barco hundido en Siberia», explica. Y, de este modo, elaboró una serie de piezas, algunas de las cuales se muestran en el Club Diario, de gran estética visual y suavidad táctil. «No hay problemas para tocar mis esculturas, la gente puede hacerlo», anima el artista, para el que el azabache «es otro mundo, es como tallar cristal duro. Además, es peligroso para los pulmones» por el polvo que desprende, explica Aaron Keydar.
Diario de Ibiza, 20 de Mayo de 2009
 
 
 
Aaron Keydar en las instalaciones de Diario de Ibiza. MOISÉS COPA
LA CRÓNICA             Ibiza, 18 Mayo 2009 

Aaron Keydar, nueva vida para la madera

Mañana a las 20 horas se inaugura en el Club Diario de Ibiza la exposición de Aaron Keydar, escultor israelí residente en Formentera desde los años 70. Una
treintena de tallas de madera de olivo, almendro o enebro, trabajadas de forma
característica por este artista que llegó a las Pitiüses siendo arquitecto y que decidió quedarse tras descubrir el sonido del silencio. Aquí también descubrió
la escultura. La muestra se podrá visitar hasta el 5 de junio.

 
 

EIVISSA | PEP RIBAS   El escultor israelí afincado en Formentera Aaron Keydar presenta una muestra de su obra en la sala del Club Diario de Ibiza desde mañana a las 20 horas hasta el 5 de junio. Será la primera exposición de un artista de la pitiusa menor en esta sala y la primera de Keydar en Eivissa a título individual en los últimos veinte años. Unas treinta piezas de maderas
autóctonas como el olivo, el álmendro o el enebro, las más habituales que trabaja el escultor, que se presentan con el título genérico de ´Dar vida´.
«La madera que yo cojo procede siempre de un árbol que está muerto desde hace años y años. Pero a fuerza de trabajarlo, se consigue dar vida a esa pieza. De ahi viene el nombre», confiesa Keydar, quien siempre que puede obtiene la materia prima en su isla, pero en los últimos años esta tarea se ha ido complicando, debido a la evolución de la forma de vida de la sociedad isleña.

Cuando empezó, en los años setenta, era más fácil, los mismos payeses le facilitaban los troncos de olivos y otros árboles, pero ahora, «todo el mundo tiene su motosierra y descuartizan la madera para hacer leña –comenta–. Ahora tengo que venir a Eivissa con el coche y cargarla. Encontrar olivo se ha puesto muy difícil. Además, aunque los barcos son ahora más rápidos, se tarda mucho
más, porque encontrar aparcamiento en el puerto es casi imposible».

Aaron Keydar tiene 66 años y vive en Formentera desde 1971. Conoció la isla en un viaje de turismo cuando tenía 28 años y vivía en Londres, donde trabajaba como arquitecto. Vino a España en un viaje de dos semanas en el que se incluía una escapada de dos días a Formentera. Pero se quedó prendado de la isla. Solamente regresó a la capital británcia para dejarlo todo y volver a la pitiusa menor para quedarse. «¿Qué fue lo que me encontré en la isla? Pues en Formentera
descubrí el ruido del silencio», afirma sin inmutarse.
Eran otros tiempos.
Los precios estaban muy baratos y se alquiló una casa vacía, pero tenía que amueblarla. Decidió recoger madera de la playa para ir construyendo los muebles.
Al romper una madera vio la forma de una cara y empezó a esculpirla. Así, cuando
llevaba ya varios años en la isla descubrió que ese trabajo le gustaba y empezó a practicarlo en plan de hobby.
Con el dinero de Londres había podido vivir sin problemas. Estuvo varios años esculpiendo porque le gustaba, pero sin ninguna intención de exponer su trabajo. Hasta que le propusieron hacer una
exposición en Milán, que aceptó por considerarlo una experiencia nueva. «En dos semanas se vendió todo. Hostia, pensé, si puedo vivir de esto».

Presente en el Salón de Primavera

Su primera muestra artística individual en Eivissa fue en 1978, en el Salón de Primavera del Museu
d´Art Contemporani. Desde entonces ha realizado una veintena de exposiciones en Italia, Alemania, Valencia, Israel, Estados Unidos y sobre todo Formentera. En Eivissa no exponía desde 1988, en que se presentó en la sala de cultura de Sa Nostra y también en la Fundación Carlos Dudek de Sant Josep, en el marco de la muestra artística internacional en memoria del rey Carlos III.

Los años 80 y 90 fueron muy prolíficos para este artista, pero desde el año 2000, en que se presentó en Florida, Keydar no había vuelto a mostrar su trabajo. Ahora en Club Diario presenta su obra de los últimos nueve años. A pesar de que recientemente no exponía, sigue trabajando sin tregua y sin descanso, asegura, todos los días de la semana y todas las semanas del año.
Keydar es un artista muy bien considerado en Formentera, hasta el punto que fue una de sus obras la elegida por el Ayuntamiento de la isla para obsequiar a los Reyes de España en el transcurso de su visita oficial a las islas en 1994. Se trata de una talla realista que representa a una pareja y que fue muy apreciada por don Juan Carlos. También es el autor de un crucifijo que forma parte de la colección de arte religioso de la iglesia de Sant Francesc.

Diario de Ibiza, 18 de Mayo de 2009

 

 

Aaron Keydar, ayer, junto a una de sus creaciones. P.R.

Formentera, 11 de Agosto 2009

Aaron Keydar muestra su arte escultórico en Formentera

La exposición estará abierta hasta el 22 de agosto en Sant Francesc Xavier
FORMENTERA | PABLO RIVAS El escultor israelí Aaron Keydar inauguró en la tarde de ayer una muestra en la que exhibe una veintena de obras talladas en madera de diferentes árboles en la Sala Municipal de Exposiciones de Sant Francesc. Los formenterenses podrán disfrutar de las esculturas, realizadas en los últimos años por el artista, hasta el próximo 22 de agosto.
Entre las maderas que Keydar ha utilizado se encuentran variedades como olivo, almedro, enebro o sabina. Incluso ha utilizado azabache para varias de sus piezas.
Algunas de las obras han implicado «un trabajo de cinco meses», indica el artista.

«Trabajo para disfrutar»
Keydar explicó que para realizar sus obras «lo primero es buscar buenos troncos y luego hay que limpiarlos, hasta sacar todas las partes rotas y podridas. Después poco a poco sacas la forma». El
artista asegura que no le interesa realizar figuras premeditadas: «Nunca sé lo que voy a esculpir. No quiero mandar ningún mensaje ni tengo una filosofía para cambiar el mundo. Yo trabajo para disfrutar». Para dar forma a sus piezas el israelí hace uso de formones y papel de lija, entre otras
herramientas.
Keydar llegó a Formentera en el año 1971. Arquitecto de profesión, comenzó a trabajar la madera cuando quiso hacerse una cama y muebles para su casa. No tenía conocimientos de carpintería pero «poco a poco» fue aprendiendo.
La muestra estará abierta de 11 a 14 horas y de 19 a 21 de lunes a sábado
Diario de Ibiza, 11 de Agosto de 2009
 
 

Formentera, 21 de Septiembre 2007

EL ESCULTOR AARON KEYDAR DA EL PASO HACIA EL BRONCE EN SU NUEVA EXPOSICION

FORMENTERA - C.CONVALIA    El escultor residente en Formentera Aaron Keydar, inauguró el pasado miércoles una exposición de sus últimos trabajos en donde por primera vez ofrece una transferencia en bronce de una de sus obras. El escultor, de origen israelí, trabaja en la isla desde hace años, donde
desarrolla su actividad creativa. La exposición que ofrece en la sala de la entidad bancaria de la Caixa, en Sant Francesc Xavier, es una selección se sus mejores piezas y es la segunda vez que presenta sus últimos trabajos en la isla en los últimos meses. Aaron Keydar trabaja fundamentalmente el olivo en sus piezas originales, que buscan las formas escondidas de la madera. El elaborado trabajo de este escultor permite al espectador una relación directa con cada obra, a través del taco.
Diario de Ibiza, 24 de Septiembre de 2005
 


 

 

 

 

 

 

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  • aaron (martes, 14. abril 2015 18:08)

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