JULIO HERRANZ

 

Escritor

 

Ibiza-Eivissa

Ibiza, 29 de Oct. 2012                                      Poesía

Pasado y presente del poeta 'rojo'

Julio Herranz protagoniza este martes un recital sobre Miguel Hernández en el que desgranará algunas anécdotas de su vida y descendientes

 Laura Ferrer Arambarri | Ibiza La relación de Julio Herranz con la obra de Miguel Hernández comenzó en la adolescencia. «Sentí un deslumbramiento. Me atraparon sus poemas de amor, sobre todo los sonetos de 'El rayo que no cesa'», explica el poeta y periodista, que recuerda que por entonces, en plena dictadura franquista, estaba casi prohibido hablar de él.

Pasaron los años y, coincidiendo con su propia toma de conciencia social y política, Herranz se interesó por 'Viento del pueblo', una obra clave de Hernández «en la que se moja y se compromete con  los marginados, los que sufren, con la injusticia», explica. Esta lectura fue el detonante para planear un viaje en el año 1968 con su hermana Maite y un amigo en el que buscarían las huellas del poeta en Orihuela. «Ante nuestra sorpresa prácticamente no lo conocía nadie en el pueblo donde nació, parecía que estaba prohibido hablar de Miguel Hernández», relata Herranz, que por entonces tenía 20 años. Finalmente consiguieron hablar con una señora del pueblo, que les dijo que la hermana pequeña del poeta, Encarna Hernández, regentaba un colmado y que tal vez  ella podía contarles  algo más.

Tras los pasos del poeta
«Allá fuimos. Al principio los tres un poco cortados. Pedimos unos bocadillos y del mío hasta conservo el papel de estraza en el que me lo envolvió», relata. «Finalmente conseguimos romper el hielo, ella se abrió un poco a nosotros y nos explicó que su hermano, al ser un 'rojo' oficial que había muerto en la guerra, estaba un poco proscrito y, por supuesto, prohibido. No tenía mucha más información pero nos dijo que su viuda, Josefina Manresa, vivía en Elche y allí  fuimos».

Manresa se mostró precavida y tímida en un principio pero se tranquilizó cuando comprobó que aquellos chavales no eran ni periodistas ni estudiosos sino verdaderos admiradores de la obra de su marido fallecido. La viuda de Hernández había tenido malas experiencias con algunas personas que se habían aprovechado de ella, que le pidieron originales que nunca le devolvieron e incluso con  la  editorial Losada, que publicó sus obras completas sin pagarle derechos. «Se habían aprovechado de ella pero con nosotros se abrió, fue una tarde muy emotiva, sentimos la presencia de Miguel a través de su viuda, que se refería a él como su esposo, sin utilizar el pasado en ningún momento», subraya Herranz.

Aquel viaje dejó una profunda huella en la memoria del poeta afincado en Ibiza, que decidió repetirlo de nuevo con su hermana en 2010, año del centenario del nacimiento del poeta de Orihuela.

Entonces el panorama había cambiado radicalmente. Era todo lo contrario a aquel paisaje árido que conocieron en el Franquismo. Orihuela y Elche se habían volcado en homenajear a Hernández. «En Elche tenían el legado de Miguel Hernández y estaban pendientes todavía de cerrar el trato, estaban en negociaciones con la nuera, Lucía Izquierdo», recuerda.

De allí se fueron a Orihuela, donde su estancia coincidió con la semana de actividades del centenario. «Allí estaban los mejores especialistas del mundo en la obra de Miguel Hernández, los escaparates de las tiendas forrados con sus fotos y con poemas ampliados», rememora. El merchandising del poeta rozaba incluso lo ridículo con detalles que Herranz duda que hubiesen sido del gusto de Hernández como los menús dedicados al poeta y elaborados con cebollas, por las 'Nanas de la cebolla'.

Pero lo que más chocó al poeta es que en Orihuela no podían utilizar el nombre de Miguel Hernández en carteles o reclamos «porque el copyright del nombre lo tenía Elche». «Tenían que buscar fórmulas alternativas como 'la casa del poeta' o 'el autor de  Vientos del pueblo'. Que no se pudiese usar el nombre de Miguel en su pueblo durante el centenario, me pareció totalmente indignante», critica. «El Ayuntamiento de Orihuela en 2010 era del PP y el de Elche era del PSOE y creo que la cosa política condicionó esas rivalidades», apunta.

Herranz reivindicará este martes en su recital la modernidad de Miguel Hernández y, además, entrará en detalles de su biografía poco conocidos como qué fue de aquel niño al que dedicó las famosas 'Nanas de la cebolla', del que poco o nada se detalla en las biografías.

El poeta, hoy

UN POETA VIGENTE
Contra la injusticia
Herranz subraya la «tremenda vigencia» de la poesía social de Miguel Hernández. «Preparando el recital he visto que muchos poemas podían haber sido escritos hoy, como los dedicados al hambre o los poemas contra la injusticia», afirma. Además, destaca el tratamiento positivo de la mujer «por la que sentía verdadero respeto, admiración y devoción, a la que trataba de igual a igual. Tenía un gran sentido de la justicia y el progreso».

UN POETA VIVO
Cantando canciones y recitando en el huerto del poeta
Herranz recuerda que en la visita a Orihuela en 2010 le sorprendió la cantidad de gente que acudía al huerto de la casa del poeta, donde escribió alguno de sus primeros poemas, para cantar o recitar algún verso. «Incluso vinieron unos novios que se acababan de casar y querían una foto allí, fue muy curioso», explica Herranz.    

Diario de Ibiza, 29 de Octubre de2012

 

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