SANT VICENT DE SA CALA

 



 

Historia/Patrimonio    Fiestas Patronales     Negocios 

 

 

 

 

 

NOTICIAS de

Sant Vicent de Sa Cala

 

Exhibición de ´ball pagès´ a cargo de la Colla de Labritja a la salida de la misa. Juan A. Riera

Sa Cala, 5 de Abril 2014

Orgullosos de unas fiestas que unen

Los vecinos de Sant Vicent celebran el día de su patrón entre familiares y amigos Cuarenta kilos de ´bunyols´ y 300 ´orelletes´ endulzan la jornada festiva

 

Imagen de las fiestas de Sant Vicent del año pasado. M. COPA

Sa Cala, 1 de Abril de 2013

Teatro, gospel y bicicletas en las fiestas de Sant Vicent

La localidad celebra su día grande el próximo viernes con una misa, ´ball pagès´ y ´orelletes´

REDACCIÓN | IBIZA ­Sant Vicent de sa Cala celebra esta semana sus fiestas patronales, cuyo programa de actos se concentra el fin de semana. El viernes, la localidad vivirá su día grande con una tradicional jornada con misa (12 horas), ball pagès y orelletes. Ese mismo día por la tarde, a las ocho, la Escuela de Artes y Oficios se subirá al escenario para representar la obra de teatro ´El secreto bien guardado´, de Alejandro Casona. A las nueve y media de la noche Carol y Xavi amenizarán con su música el local social.

El sábado (20 horas) actuará en el teatro el coro de gospel de Can Blau, mientras que el domingo la jornada estará dedicada al deporte: excursión en bicicleta (10.30 horas) y juegos (12.30 horas).

El domingo también será el día de los mayores del pueblo, para los que está prevista una exhibición de ball pagès frente a la iglesia (12 horas) y una comida de hermandad con música en directo. Esta jornada la cerrará la obra ´Es menistre´, del grupo de teatro de es Cubells.

Diario de Ibiza, 1 de Abril de 2013

 

 

 

 

 Fareros y Maestros en

Sant Vicent de Sa Cala

Pepita Busquests, tercera maestra de niñas de sa Cala, fotografiada en 1933 junto a sus alumnas en Ca sa Iaia, inmueble donde estaba la escuela. fot.joan ferrer

Donde los fareros eran los maestros

Antoni Marí, ´Rota´, recuerda en ´Escola i mestres a sa Cala´, que los fareros eran los encargados de enseñar álgebra a los niños de sa Cala
Educación. Antes de que llegara el primer maestro en 1919, los curas y los fareros eran los encargados de enseñar álgebra a los niños de sa Cala, según cuenta Antoni Marí Marí, ´Rota´, en la obra ´Escola i mestres a sa Cala´, Premio Baladre 2010 del Institut d´Estudis Eivissencs que presenta el próximo viernes en el Camp d´Aprenentatge, precisamente donde fue construida la escuela hace casi un siglo.
 
J.M.L.R. | IBIZAHasta el año 1919, si los niños de sa Cala querían saber hacer algo más que la ´o´ con un canuto dependían de los curas y de los fareros. De aquella época, en la que el Estado privaba de docentes a lugares tan remotos, el maestro Antoni Marí Marí, Rota, jubilado desde hace cinco años, ha recuperado documentos históricos, testimonios e incluso las figuras geométricas que un niño, Vicent d´en Toni Gat des Port, dibujó en una cuartilla cuando en 1910 el farero Antoni Massanet le daba clases, y los ha incluido en ´Escola i mestres a sa Cala´, libro que en 2010 recibió el Premi Baladre, que otorga anualmente el Institut d´Estudis Eivissencs.
Antonio Mari Mari en sus 1º años como docente escuela biniali. autor: Antoni Mari

Para completar este exhaustivo trabajo, en el que repasa las biografías de más de medio centenar de docentes destinados a esa parroquia, Rota visitó «el 80% de las casas de sa Cala». Aquel trabajo de campo le sirvió para recopilar abundante información sobre la educación en esa apartada zona de la isla durante el último siglo. También halló una curiosa reliquia, la moneda de una peseta de plata con la efigie del rey Alfonso XIII con la que el maestro Antoni Llopis obsequió a Vicent d´en Xic Bosquets por haber respondido correctamente cuando le preguntó quién había atravesado el Atlántico en un tiempo récord a bordo de un avión: Ramón Franco.

Los niños que a finales del siglo XIX y principios del XX querían estudiar (o cuyos padres querían que estudiaran) tenían, literalmente, un camino de cabras por delante si deseaban aprender a sumar: debían llegar hasta el faro de punta Grossa, cuya puerta, señala Marí en el libro, se cree que fue usada para la entrada de la escuela que se construyó en sa Cala en 1920.

Aunque no ha podido contrastarlo, Rota cree que los fareros daban aquellas clases «gratis o mediante pago en especies», posiblemente como los capellanes de la zona. Y en algunos casos, incluso se la jugaban por ejercer de maestros. Dice Marí al respecto que en diciembre de 1913 la Guardia Civil tuvo que intervenir porque varios chavales habían amenazado e insultado al farero Bartomeu Tur y a su madre, posiblemente instigados por un mallorquín que, según El Resumen, diario de la época, estaba al frente de una escuela «ilegal».

Con Agustí Laseca Sanz sa Cala empezó a tener, en 1919, cierta normalidad educativa. Fue el primer docente oficial de la zona, aunque duró apenas unos meses. A sus 51 años tenía que enseñar a 27 chavales en ses Cases Noves, inmueble alquilado junto a la iglesia que hizo las veces de escuela hasta que esta fue construida. En el extremo noreste de Ibiza , Laseca, que procedía del pueblo soriano de Pozalmiro, debía sentirse tan desubicado como un pulpo en un garaje.

maestro Miquel Morro, 1º derch. 1928 junto gente sa cala un guardia civil. diar.ibiza

Arroz al tiro
Le sustituyó otro soriano, Luis Rovira Miralles, «persona ordenada y legal» que lo primero que hizo fue elaborar un inventario de lo que se encontró en la escuela. Marí subraya que llegó a la isla junto a otros seis maestros que «revolucionaron» la enseñanza, como Joaquín Gadea. Precisamente, relata Marí que cuando Gadea iba a comer a casa de Rovira lo hacía con un fusil al hombro, «que disparaba en cuanto, tras atravesar las montañas, divisaba sa Cala». Así ya sabían en casa de Rovira que «podían poner el arroz en la olla porque estaba a punto de llegar». Lo llamaban «arroz al tiro».

Rovira, que tuvo un papel fundamental en sa Cala, consideró que la iniciativa popular era imprescindible para impulsar la construcción de la escuela. El Progreso fue el ariete civil para lograr ese propósito, una asociación cultural de la que fue fundador y en la que, según Antoni Marí, «había más gente que sabía leer y escribir de la que se podría pensar». Aquel castellano debía sentirse a veces impresionado por los usos y costumbres de los habitantes de ese «simpático pueblo», como en 1924 lo describía La Voz de Ibiza. Por ejemplo, «le debía chocar», según Marí, que los chicos justificaran que habían hecho novillos (pellas, campana) porque tenían que ayudar en el desembarco de un cargamento de contrabando.

Precisamente, el autor trabaja ahora en otro libro en el que contará la historia del Port de sa Cala y de sus llaüts. «Una cosa me ha llevado a otra. Al entrevistar a tanta gente de la zona surgía material que me ha conducido a interesarme por otros asuntos. Puede parecer que un sitio tan pequeño no tiene historia. Pero la tiene, muy larga», explica Rota.

El impulsor de la escuela de sa Cala acabó sus días de la peor manera. Alcalde de Muro de Alcoy en 1926, adonde fue en 1924 como docente, fue detenido en 1939 en Barcelona por los nacionales y fusilado en Alicante el 12 de julio de 1940 junto a 14 personas más. Fue enterrado en una fosa común.

La historia está trufada de episodios sencillos que marcan para siempre la vida de muchas personas: por ejemplo, el maestro Manuel Piles Alegre –depurado por los nacionales en plena contienda– pasó a los anales de sa Cala por introducir el fútbol en la escuela. Recaudó entre los estudiantes los 33 céntimos que costaba una pelota de piel.

¿Y las chicas? Hasta 1928, como si no existieran. Cuando el inspector Joan Capó visitó en 1927 sa Cala para asistir a la inauguración oficial de la escuela se fijó como objetivo construir otra para niñas: «Porque un hombre instruido ha de tener una compañía también instruida», alegó, según apunta Marí en el libro. Hasta que en 1928 llegó la primera maestra, María Jacoba Morro (que duró menos que un caramelo a la puerta de un cole), el docente de niños Salvador Escrivà daba clases a algunas chicas fuera del horario escolar oficial, previa petición de los padres y cobrando como horas particulares.

Marí incluye en esta obra el croquis de aquella escuela para niñas, que aunque estaba planeada nunca se construyó. Y eso que en 1950 estaba presupuestada en solo 155.076 pesetas (935 euros).

Un baño en un ´safareig´ que decidió toda una vida
«Más que preocupado estoy indignado con lo que ocurre actualmente en la educación balear. Ya no es solo la enseñanza. Es que lo que hacen con el catalán es una indignidad», comenta Antoni Marí.

´Rota´ resalta que de un lugar geográficamente tan reducido hayan salido tantos docentes: «Existe la creencia popular de que es tierra de maestros», señala.

Así, además de los que enseñaron allí mismo a los niños del pueblo, Marí incluye un capítulo sobre quienes nacieron en sa Cala pero nunca dieron allí clase, casi 20.

Como él mismo, que llegó a ser delegado de Educación en las Pitiusas. En su caso, un baño en el ´safareig´ del canal de sa Font junto a su primo Jaume Marí, Rei, fue lo que le empujó, involuntariamente, hacia la docencia.

«´Dice el maestro que si estudiamos bachiller podremos ser peritos mecánicos´, me contó mi primo. Tenía 14 años y la palabra mecánica me hizo pensar en coches y en motos. Y entonces me decidí a seguir estudiando», explica. Después se sucedieron 40 años «de servicio» en las aulas.

Diario de Ibiza, 28 Junio 2012

 

 

 

Fiesta en Sant Vicent de Sa Cala 2012

Procesión fiesta Sa Cala, Moises Copa

Resurrección en sa Cala y en ses Salines

Sant Francesc de s´Estany y Sant Vicent de sa Cala conmemoran el día grande de sus fiestas patronales
Sant Francesc de s´Estany y sa Cala celebraron ayer el día grande de sus fiestas patronales, que coincidió este año con el domingo de resurrección. Los vecinos y los turistas disfrutaron de las tradicionales procesiones y, en el caso de la parroquia de ses Salines, de una espectacular exhibición de doma menorquina.

RAÚL SÁNCHEZ | SANT FRANCESC DE S´ESTANY Los vecinos y los turistas que se acercaron ayer a Sant Vicent de sa Cala y a Sant Francesc de s´Estany disfrutaron de un particular domingo de resurrección que coincidió este año con el día grande de las fiestas patronales de ambas localidades. El obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura, presidió la homilía en la parroquia de sa Cala, a la que siguió una procesión, al igual que en la localidad salinera. Muchos turistas que aprovecharon la soleada jornada para disfrutar de un día de playa en ses Salines o en es Cavallet se vieron sorprendidos con un corte de tráfico, que apenas duró un cuarto de hora, por la procesión de Sant Francesc....Más...

Diario de Ibiza, 9 Abril 2012

 

 

 

 

Fiesta Sant Vicent de Sa Cala 2010

Redoble manual para la campana mellada de sa Cala Juan a. riera
Fiestas patronales

Redoble manual para la campana mellada de sa Cala

Sant Vicent de sa Cala acoge las fiestas populares más humildes de la isla, en las que el escueto programa de fiestas está más pensado para el disfrute de la población local que para atraer las visitas del resto de la isla
IBIZA | ALBERTO FERRER Sant Vicent de sa Cala es un pueblo tan discreto que  cuesta dar con la iglesia cuando se abandona la carretera de Sant Joan. Hasta su campana tañe a un volumen algo más bajo que en otras parroquias, cuando repican a todo trapo mientras las imágenes salen en procesión. Será porque en el recogido templo de sa Cala, el badajo no se acciona mediante cuerdas y poleas ni ha llegado la informatización al proceso –como sí sucede en otros templos–.
Alrededor de las 13 horas de ayer, dos hombres accedieron al tejado de la iglesia de Sant Vicent, uno asignado a labores pirotécnicas –se lanzaron varios ´chupinazos´– y el segundo encargado de repicar la campana de la iglesia. Para ello, éste se hizo con el badajo, entre los comentarios sorprendidos de los congregados en la plaza del templo,  preparado para golpear con él la boca de la campana. El redoble empezó a la par que se iniciaba la procesión desde la iglesia.
El repiqueteo duró los diez minutos escasos que estuvieron fuera del templo las imágenes, acompañadas por una representación de las autoridades civiles, religiosas y policiales, las fadrines y fadrins del pueblo. El tañir de la campana sirvió como recordatorio de que debían de volver.
Un parroquiano de Sant Joan, Vicente Juan, explicaba que en este templo «siempre se hace así», prescindiendo de la cuerda, y con ello se consigue «más velocidad» aunque se sacrifica algo de potencia. El resultado suena como a campana con sordina, frente al estruendoso repiqueteo que acompaña otras procesiones patronales.
Otro parroquiano, vecino de Sant Carles, comentaba que había que ir con cuidado al repicar, porque la campana tiene un lado mellado. «Fue un joven del pueblo que salía con dos chicas a las que cortejaba y, para hacerse el gallito, sacó la pistola y pegó un tiro a la campana», explicaba el hombre. Este testigo, que data el suceso en torno a mediados del siglo pasado. «Entonces sólo se oyó el esclafit y un tiempo después alguien se dio cuenta de que le faltaba un trozo a la campana».... Más...
Diario de Ibiza, 6 Abril 2010

El Pueblo de Sant Vicent de Sa Cala (C) se encuentra a 29 km del centro de Ibiza (A) y a 6,2 km de su Municipio, Sant Joan de Labritja (B)

Libro de visitas

Todavía no hay comentarios.
Por favor introduzca el código
* Campos obligatorios