NOTICIAS de
Sant Vicent de Sa Cala
Imagen de las fiestas de Sant Vicent del año pasado. M. COPASa Cala, 1 de Abril de 2013
Teatro, gospel y bicicletas en las fiestas de Sant Vicent
La localidad celebra su día grande el próximo viernes con una misa, ´ball pagès´ y ´orelletes´
REDACCIÓN | IBIZA Sant Vicent de sa Cala celebra esta semana sus fiestas patronales, cuyo programa de actos se concentra el fin de semana. El viernes, la localidad vivirá su día grande con una tradicional jornada con misa (12 horas), ball pagès y orelletes. Ese mismo día por la tarde, a las ocho, la Escuela de Artes y Oficios se subirá al escenario para representar la obra de teatro ´El secreto bien guardado´, de Alejandro Casona. A las nueve y media de la noche Carol y Xavi amenizarán con su música el local social.
El sábado (20 horas) actuará en el teatro el coro de gospel de Can Blau, mientras que el domingo la jornada estará dedicada al deporte: excursión en bicicleta (10.30 horas) y juegos (12.30 horas).
El domingo también será el día de los mayores del pueblo, para los que está prevista una exhibición de ball pagès frente a la iglesia (12 horas) y una comida de hermandad con música en directo. Esta jornada la cerrará la obra ´Es menistre´, del grupo de teatro de es Cubells.
Diario de Ibiza, 1 de Abril de 2013
Fareros y Maestros en
Sant Vicent de Sa Cala
Pepita Busquests, tercera maestra de niñas de sa Cala, fotografiada en 1933 junto a sus alumnas en Ca sa Iaia, inmueble donde estaba la escuela. fot.joan ferrerDonde los fareros eran los maestros
Antonio Mari Mari en sus 1º años como docente escuela biniali. autor: Antoni MariPara completar este exhaustivo trabajo, en el que repasa las biografías de más de medio centenar de docentes destinados a esa parroquia, Rota visitó «el 80% de las casas de sa Cala». Aquel trabajo de campo le sirvió para recopilar abundante información sobre la educación en esa apartada zona de la isla durante el último siglo. También halló una curiosa reliquia, la moneda de una peseta de plata con la efigie del rey Alfonso XIII con la que el maestro Antoni Llopis obsequió a Vicent d´en Xic Bosquets por haber respondido correctamente cuando le preguntó quién había atravesado el Atlántico en un tiempo récord a bordo de un avión: Ramón Franco.
Los niños que a finales del siglo XIX y principios del XX querían estudiar (o cuyos padres querían que estudiaran) tenían, literalmente, un camino de cabras por delante si deseaban aprender a sumar: debían llegar hasta el faro de punta Grossa, cuya puerta, señala Marí en el libro, se cree que fue usada para la entrada de la escuela que se construyó en sa Cala en 1920.
Aunque no ha podido contrastarlo, Rota cree que los fareros daban aquellas clases «gratis o mediante pago en especies», posiblemente como los capellanes de la zona. Y en algunos casos, incluso se la jugaban por ejercer de maestros. Dice Marí al respecto que en diciembre de 1913 la Guardia Civil tuvo que intervenir porque varios chavales habían amenazado e insultado al farero Bartomeu Tur y a su madre, posiblemente instigados por un mallorquín que, según El Resumen, diario de la época, estaba al frente de una escuela «ilegal».
Con Agustí Laseca Sanz sa Cala empezó a tener, en 1919, cierta normalidad educativa. Fue el primer docente oficial de la zona, aunque duró apenas unos meses. A sus 51 años tenía que enseñar a 27 chavales en ses Cases Noves, inmueble alquilado junto a la iglesia que hizo las veces de escuela hasta que esta fue construida. En el extremo noreste de Ibiza , Laseca, que procedía del pueblo soriano de Pozalmiro, debía sentirse tan desubicado como un pulpo en un garaje.
maestro Miquel Morro, 1º derch. 1928 junto gente sa cala un guardia civil. diar.ibizaArroz al tiro
Le sustituyó otro soriano, Luis Rovira Miralles, «persona ordenada y legal» que lo primero que hizo fue elaborar un inventario de lo que se encontró en la escuela. Marí subraya que llegó a la isla
junto a otros seis maestros que «revolucionaron» la enseñanza, como Joaquín Gadea. Precisamente, relata Marí que cuando Gadea iba a comer a casa de Rovira lo hacía con un fusil al hombro, «que
disparaba en cuanto, tras atravesar las montañas, divisaba sa Cala». Así ya sabían en casa de Rovira que «podían poner el arroz en la olla porque estaba a punto de llegar». Lo llamaban «arroz al
tiro».
Rovira, que tuvo un papel fundamental en sa Cala, consideró que la iniciativa popular era imprescindible para impulsar la construcción de la escuela. El Progreso fue el ariete civil para lograr ese propósito, una asociación cultural de la que fue fundador y en la que, según Antoni Marí, «había más gente que sabía leer y escribir de la que se podría pensar». Aquel castellano debía sentirse a veces impresionado por los usos y costumbres de los habitantes de ese «simpático pueblo», como en 1924 lo describía La Voz de Ibiza. Por ejemplo, «le debía chocar», según Marí, que los chicos justificaran que habían hecho novillos (pellas, campana) porque tenían que ayudar en el desembarco de un cargamento de contrabando.
Precisamente, el autor trabaja ahora en otro libro en el que contará la historia del Port de sa Cala y de sus llaüts. «Una cosa me ha llevado a otra. Al entrevistar a tanta gente de la zona surgía material que me ha conducido a interesarme por otros asuntos. Puede parecer que un sitio tan pequeño no tiene historia. Pero la tiene, muy larga», explica Rota.
El impulsor de la escuela de sa Cala acabó sus días de la peor manera. Alcalde de Muro de Alcoy en 1926, adonde fue en 1924 como docente, fue detenido en 1939 en Barcelona por los nacionales y fusilado en Alicante el 12 de julio de 1940 junto a 14 personas más. Fue enterrado en una fosa común.
La historia está trufada de episodios sencillos que marcan para siempre la vida de muchas personas: por ejemplo, el maestro Manuel Piles Alegre –depurado por los nacionales en plena contienda– pasó a los anales de sa Cala por introducir el fútbol en la escuela. Recaudó entre los estudiantes los 33 céntimos que costaba una pelota de piel.
¿Y las chicas? Hasta 1928, como si no existieran. Cuando el inspector Joan Capó visitó en 1927 sa Cala para asistir a la inauguración oficial de la escuela se fijó como objetivo construir otra para niñas: «Porque un hombre instruido ha de tener una compañía también instruida», alegó, según apunta Marí en el libro. Hasta que en 1928 llegó la primera maestra, María Jacoba Morro (que duró menos que un caramelo a la puerta de un cole), el docente de niños Salvador Escrivà daba clases a algunas chicas fuera del horario escolar oficial, previa petición de los padres y cobrando como horas particulares.
Marí incluye en esta obra el croquis de aquella escuela para niñas, que aunque estaba planeada nunca se construyó. Y eso que en 1950 estaba presupuestada en solo 155.076 pesetas (935 euros).
Un baño en un ´safareig´ que decidió toda una vida
«Más que preocupado estoy indignado con lo que ocurre actualmente en la educación balear. Ya no es solo la enseñanza. Es que lo que hacen con el catalán es una indignidad», comenta Antoni Marí.
´Rota´ resalta que de un lugar geográficamente tan reducido hayan salido tantos docentes: «Existe la creencia popular de que es tierra de maestros», señala.
Así, además de los que enseñaron allí mismo a los niños del pueblo, Marí incluye un capítulo sobre quienes nacieron en sa Cala pero nunca dieron allí clase, casi 20.
Como él mismo, que llegó a ser delegado de Educación en las Pitiusas. En su caso, un baño en el ´safareig´ del canal de sa Font junto a su primo Jaume Marí, Rei, fue lo que le empujó, involuntariamente, hacia la docencia.
«´Dice el maestro que si estudiamos bachiller podremos ser peritos mecánicos´, me contó mi primo. Tenía 14 años y la palabra mecánica me hizo pensar en coches y en motos. Y entonces me decidí a seguir estudiando», explica. Después se sucedieron 40 años «de servicio» en las aulas.
Diario de Ibiza, 28 Junio 2012
Fiesta en Sant Vicent de Sa Cala 2012
Procesión fiesta Sa Cala, Moises CopaResurrección en sa Cala y en ses Salines
RAÚL SÁNCHEZ | SANT FRANCESC DE S´ESTANY Los vecinos y los turistas que se acercaron ayer a Sant Vicent de sa Cala y a Sant Francesc de s´Estany disfrutaron de un particular domingo de resurrección que coincidió este año con el día grande de las fiestas patronales de ambas localidades. El obispo de Ibiza, Vicente Juan Segura, presidió la homilía en la parroquia de sa Cala, a la que siguió una procesión, al igual que en la localidad salinera. Muchos turistas que aprovecharon la soleada jornada para disfrutar de un día de playa en ses Salines o en es Cavallet se vieron sorprendidos con un corte de tráfico, que apenas duró un cuarto de hora, por la procesión de Sant Francesc....Más...
Diario de Ibiza, 9 Abril 2012
Fiesta Sant Vicent de Sa Cala 2010
Redoble manual para la campana mellada de sa Cala Juan a. rieraRedoble manual para la campana mellada de sa Cala
Alrededor de las 13 horas de ayer, dos hombres accedieron al tejado de la iglesia de Sant Vicent, uno asignado a labores pirotécnicas –se lanzaron varios ´chupinazos´– y el segundo encargado de repicar la campana de la iglesia. Para ello, éste se hizo con el badajo, entre los comentarios sorprendidos de los congregados en la plaza del templo, preparado para golpear con él la boca de la campana. El redoble empezó a la par que se iniciaba la procesión desde la iglesia.
El repiqueteo duró los diez minutos escasos que estuvieron fuera del templo las imágenes, acompañadas por una representación de las autoridades civiles, religiosas y policiales, las fadrines y fadrins del pueblo. El tañir de la campana sirvió como recordatorio de que debían de volver.
Un parroquiano de Sant Joan, Vicente Juan, explicaba que en este templo «siempre se hace así», prescindiendo de la cuerda, y con ello se consigue «más velocidad» aunque se sacrifica algo de potencia. El resultado suena como a campana con sordina, frente al estruendoso repiqueteo que acompaña otras procesiones patronales.
Otro parroquiano, vecino de Sant Carles, comentaba que había que ir con cuidado al repicar, porque la campana tiene un lado mellado. «Fue un joven del pueblo que salía con dos chicas a las que cortejaba y, para hacerse el gallito, sacó la pistola y pegó un tiro a la campana», explicaba el hombre. Este testigo, que data el suceso en torno a mediados del siglo pasado. «Entonces sólo se oyó el esclafit y un tiempo después alguien se dio cuenta de que le faltaba un trozo a la campana».... Más...
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El Pueblo de Sant Vicent de Sa Cala (C) se encuentra a 29 km del centro de Ibiza (A) y a 6,2 km de su Municipio, Sant Joan de Labritja (B)










